Harold, Sergio,
gracias por esta convocatoria. Temas y su relevancia perceptible; la posibilidad real de incidir en un plazo corto, son una parte de la respuesta. Reflejan algo sistémico, la complejidad de la propia ICANN y sus procedimientos. En muchos casos se podrá atender a varios temas de diferente nivel de interés, toda vez que el participante se encuentra en el lugar de la reunión, pero no alcanzan a levantar a alguien de la cama a las 4 de la mañana cuando el día anterior y el siguiente son "normales" en el trabajo. Esto a su vez es un problema de todo el trabajo a distancia que nos obliga a cambios culturales, en la reunión por un lado y en el lugar de trabajo por otro. La empresa u organización que está dispuesta a permitir un viaje a Japón por diez días no está dispuesta a perdonar que entres tarde a trabajar después de una noche de "jet lag de bolsillo". Quizás un factor más, aquí, sea la liga más bien tenue que tiene el asunto y la representación que se lleva a ICANN con la organización en la que se trabaja; somos voluntarios, y para muchos la actividad en ICANN es en tanto sociedad civil o comunidad técnica, pero no en representación del empleador.
Esto crea un desbalance con los profesionales que representan a intereses económicos. No se trata de satanizarlos pero sí de enfatizar la diferencia para buscar un balance en el proceso "multistakeholder".
Ojalá esto sirva para la argumentación de nuestros representantes en las discusiones sobre el futuro de la participación y las reuniones. Mucha gente no viajará a ningún lado en los siguientes dos años.
Alejandro Pisanty